Disfruta de la mejor comida. En ocasiones da la sensación de que solo el hecho de entrar en la cocina y respirar, engorda. Y es que muchas veces no sabemos qué comer, ni cómo evitar consumir los alimentos prohibidos que parecen llamarnos desde el fondo de la nevera. Sin embargo, existen ciertas claves que nos pueden ayudar a ‘engañar’ a nuestros sentidos y que nos resulte más sencillo cumplir con éxito la operación bikini. La nutricionista Beatriz Larrea (www.beatrizlarrea.com) nos desvela algunas herramientas que podemos llevar a cabo.

Menos azúcar, menos ansiedad

Los cambios en los niveles de azúcar en la sangre son el principal impulsor de las ansias de comer. Elimina por un tiempo de tu dieta azúcar, alimentos procesados, cereales refinados, zumos de frutas, refrescos y edulcorantes artificiales, y las ansias físicas de comer desaparecerán. Beatriz recomienda hacerlo de forma radical, “los primeros días serán difíciles, pero se pasará. Después, o al mismo tiempo, tendrás que enfrentarte al hambre emocional y analizar cuáles son las razones psicológicas que te atraen a ciertos alimentos”

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No te bebas los kilos

Las calorías líquidas estimulan tu apetito y aumentan tu cintura. El problema, según la experta, “se agudiza porque al no tener fibra, falla la estimulación de los receptores del estómago que le dicen a tu cerebro que estás “satisfecho”, por lo que puedes beber 20 refrescos o zumos de frutas y jamás te llenarás”

En plato pequeño y a menudo

Escucha a tu cuerpo, ya que cada persona es diferente. A veces es mejor picar algo a media mañana, si el hambre apremia. La experta se inclina por un snack sano, que siempre debemos tener al alcance. Algo que suele funcionar es consumir raciones pequeñas, frecuentes y ricas en fibra.

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Desayuna y pierde peso

Un desayuno saludable con proteína nos ayuda a perder peso, reducir la ansiedad y quemar calorías. “El problema comienza a primera hora de la mañana cuando todos desayunamos un postre. Desayunar un pan blanco con un zumo de naranja es puro azúcar, lo que hará que tengas hambre o ansiedad a media mañana”. Por ello, la nutricionista recomienda un desayuno que contenga un hidrato de carbono complejo, proteína y grasa.

Olvida las calorías y piensa en nutrientes

El cuerpo necesita vitaminas, minerales y antioxidantes para funcionar correctamente y si solamente le das azúcar, grasa mala y sal, es probable que tengas hambre todo el tiempo, ya que tu cuerpo está desnutrido y te seguirá pidiendo alimento hasta que le des el correcto. “Cuanto más alto sea el valor nutricional, mejor es el alimento. Un refresco light tiene cero calorías pero es lo peor que puedes beber, y un aguacate puede tener muchas pero es una bomba de nutrientes que te hará sentir satisfecho y te nutrirá a nivel celular. Consume fibra y las grasas buenas de las nueces, aceitunas, pescado, algas y semillas”. De esta forma no tendrás ganas de picotear un snack.

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Plátano y aguacate entre tus nuevos aliados

Si de repente el ansia de comer se vuelve muy fuerte y nos entran ganas de algo prohibido, Beatriz propone tener a mano alguno de estos ‘salvavidas’: tortita de arroz con mantequilla de almendra, plátano y canela, aguacate, limón y sal del Himalaya, chocolate oscuro de mas del 80%, Té matcha con leche de avena, una cucharadita de miel y frutos rojos, almendras, anacardos, nueces y frutos secos y por supuesto, cualquier fruta de temporada.

Fuente:http://www.hola.com